Después de más de veinte países recorridos con nuestro peque de dos años hemos llegado a una conclusión: una buena silla de viaje es decisiva. El último modelo que hemos llevado ha sido la Bugaboo Butterfly 2 y, después de hacerle kilómetros, hoy te cuento nuestros 5 motivos para viajar con la silla Bugaboo Butterfly 2.
1. Se abre en segundos y con una sola mano
Uno de los no negociables cuando buscamos silla de viaje es el plegado. Necesitamos una silla que no nos haga perder tiempo, ni a nuestro hijo de vista cada vez que la abrimos. Como en muchas ocasiones viajo yo (Mar) sola con el peque, la Bugaboo Butterfly 2 me permite abrir el carro con una mano y no soltar a mi hijo de la otra.
2. Es fácil para maniobrar
A esta familia la puedes encontrar en un templo coreano, en una ruta por los Alpes Suizos o recorriendo las calles adoquinadas de Budapest así que necesitábamos una silla que no se bloquee por el camino, gire con facilidad y nos ofrezca una buena suspensión. Os prometo que esta silla es la más suave que hemos manejado en años.
3. Ofrece comodidad incluso a peques no tan peques
Está claro que buscamos un carro ligero y manejable, pero no a cambio de llevar a nuestro peque en un trozo de plástico. Gracias a su asiento ergonómico, que se reclina totalmente, la silla Bugaboo Butterfly 2 se convierte en la segunda cama de nuestro hijo durante nuestros viajes: siestas, esperas en el aeropuerto, noches que empiezan demasiado pronto…
4.Es compacta y no ocupa espacio
Con su propia bolsa de viaje, Bugaboo Butterfly 2 puede subir con nosotros al avión y colocarla en el compartimento superior (ya que es compatible con IATA) y, por supuesto, cabe en una esquina del maletero.
5. Resiste cualquier aventura
Si algo nos caracteriza aunque nos cueste reconocerlo es que en la silla llevamos un niño, y mucho trasto. La Bugaboo Butterfly 2 cuenta con una cesta resistente debajo, que soporta hasta 8 kg de carga.



