Nos han vendido una idea de sostenibilidad tan estética que a veces olvidamos lo esencial: no se puede hablar de un mundo mejor mientras utilizamos a otras personas como parte del paisaje de nuestro relato personal. Y dicha utilización aumenta de forma exponencial en cuanto salimos de viaje…
No, hacer voluntariado una semana y subir veinte fotos con niños no te convierte en una persona consciente. No, posar rodeada de menores en situación vulnerable —y, cuanto más racializados, mejor, para transmitir “autenticidad”— no es solidaridad. Y no, grabar la pobreza en vertical con música suave de fondo no es sensibilización.
Te voy a contar algunos casos que quizá te resulten familiares: viajo a Kenia e irrumpo en una escuela en la que conozco a nadie para repartir material escolar traído de mi país occidental y “civilizado” y grabarlo, obvio. Una cosa os digo: como profesora, si alguna vez alguien se cuela en mi clase y, sin conocer a mis alumnos de nada, les da regalos, pienso llamar a la policía. He dicho.
¿No te suena? Porque también están las fotos con niños en India acompañadas de un pie de foto que reza: “Son felices con tan poco”. Espera, que te lo mejoro: programa de voluntariado. Llegas, asumes un trabajo que podría hacer perfectamente una persona local, te haces muchas fotos, generas un vínculo exprés con esos niños y, en una semana, vuelta a casa. Unas vacaciones estupendas. Ya verás qué bien queda esto en mi feed.
Hay algo profundamente incómodo en convertir la pobreza, la diferencia cultural o la infancia vulnerable en contenido aspiracional. Fotografiar niños sin contexto, sin consentimiento y sin dignidad para alimentar un relato de viaje “auténtico” no es conciencia social. Es consumo emocional.
Si pienso en sostenibilidad real, necesito ir mucho más allá del CO₂, de los hoteles eco o de las pajitas de bambú. Necesito hablar de ética. De respeto. De cómo miramos a las comunidades que visitamos y del impacto invisible que dejamos en ellas.
Porque la sostenibilidad no puede construirse sobre la deshumanización de otros.



